En 1995, un grupo de amigos decidimos participar activamente en el movimiento de solidaridad en favor de los países menos desarrollados, mediante la creación de una entidad a la que dimos la forma jurídica de fundación.
La Fundación Puentes de Solidaridad tiene como características la de ser una pequeña entidad, independiente, comprometida en la transformación de estructuras que requiere el proceso de globalización, y que pretende acompañar la reflexión sobre los problemas con actuaciones concretas en favor de proyectos que reúnan determinadas condiciones.
Al ser una entidad pequeña, estamos libres de burocracia, pero abiertos a la colaboración con otras entidades y dispuestos a servir de cauce y de catalizador en la formación de nuevos grupos de personas que deseen participar activamente en la construcción de un mundo más justo, pacífico y libre, para todos.
Somos independientes, en el sentido de que no tenemos "detrás" ninguna institución pública o privada, de ninguna naturaleza. Nuestros recursos son escasos, pero nos parece más importante conseguir que la participación económica sea acompañada de una participación personal, al menos en el seguimiento de los proyectos concretos y en la celebración de los resultados obtenidos. También en los fracasos y frustraciones, cuando estas se producen.
Nuestro compromiso nace de actitudes éticas y de una visión del mundo que nos hace percibirlo como una pluralidad de pueblos y países, intereses económicos, problemas ecológicos y sociales, culturas diferentes que, dada su interdependencia y complementariedad, requieren el cemento de la solidaridad a escala mundial para construir ese mundo más justo, pacífico y libre, que constituye la aspiración de la inmensa mayoría de personas de buena voluntad.
En este camino, la reflexión y la práctica se fecundan mutuamente. Ante los problemas de la globalización y el desarrollo a nivel mundial, creemos que es oportuno el consejo de "pensar globalmente y actuar localmente". En todo ello, las ONGs pueden tener un papel crítico y constructivo, sin pretender sustituir en sus funciones a otros entes políticos, económicos y sociales.
Los años transcurridos lo han sido de provechosas experiencias que nos han confirmado en la oportunidad de aportar nuestro esfuerzo personal, no sólo nuestro dinero, a la inmensa tarea de ayudar a personas en países menos desarrollados a ponerse en pié e intentar salir de las dramáticas situaciones de pobreza en que viven.
Para ellos, al otro lado del "puente", ha sido una pequeña ayuda. Para nosotros, a este lado del "puente", sumamente enriquecedor.





