Superada la etapa de consolidación como persona jurídica, Puentes de Solidaridad se plantea unos objetivos a nivel de reflexión y a nivel de actuaciones.
Así, queremos profundizar la reflexión sobre la idea de que el mundo futuro exige, por razones éticas, pero también en interés de todos, que el fenómeno de la globalización alcance a todos los países y no sólo, en sus aspectos económicos y financieros, sino también en cuanto a los aspectos sociales y culturales.
Las nuevas posibilidades de comunicación han hecho el mundo más pequeño. Los problemas en un país o continente son problemas de todos, dado el mayor nivel de interdependencia. Las guerras y el hambre, los daños al medio ambiente, el paro, la falta de salud, el analfabetismo, etc., que se producen en un país lejano geográficamente, nos afectan directamente a los que vivimos en países más ricos económicamente y, desde luego, son el principal obstáculo al desarrollo económico y social de los países más pobres.
La solución de los problemas aludidos requerirá, indudablemente, reforzar las competencias y responsabilidad de las autoridades mundiales y la democratización de sus mecanismos de toma de decisiones, el reconocimiento de instancias judiciales a ese nivel y, asimismo, nuevas normas internacionales que protejan las actividades económicas lícitas en condiciones de comercio justas, al tiempo que proscriban con eficacia, los tráficos ilícitos y los abusos que se amparan en refugios y banderas de conveniencia.
A nivel de actuaciones, seguiremos propiciando, con mayor intensidad y eficacia, si cabe, la creación de grupos de personas que "apadrinen" un proyecto concreto, creando así "puentes de solidaridad" con personas y grupos en otros países. Creemos que la colaboración y ayuda pueden prestarse sin paternalismo y evitando crear situaciones permanentes de dependencia.
También, intentaremos una mayor comunicación con otras entidades y una mayor participación en seminarios y foros alternativos, en los que se mantengan actitudes y expresen ideas análogas.
Finalmente, como entidad, apoyaremos y uniremos nuestra voz a las iniciativas tendentes poner término al absurdo despilfarro de los gastos armamentísticos, que drenan recursos necesarios para el desarrollo, a las iniciativas que traten de acabar con las guerras que, además de lo que tienen de crueles e injustas, constituyen un remedio anacrónico e inútil a los males que dicen combatir y, finalmente, a las iniciativas que traten de poner fin a los grandes daños al medio ambiente, a los tráficos de personas, y al "negocio" de las drogas (incluida la del irresponsable "consumismo") que perjudican gravemente la vida de todos nosotros, así como los intereses de la inmensa mayoría.





